¿Qué es el Drama?

El drama es una sugestión generada por la mezcla entre la mente, emoción y la sensación que estas percibiendo.

Es propio, se genera en tu mente que se conecta con tu emoción, y tu puedes hacerte responsable de el, para entonces poder manejarlo.

Suele buscar la experiencia emocional del sufrimiento, que es conectar con un exceso de tensión que ocurre en nuestro cuerpo, generado por la mente vinculada a las emociones que sentimos. Se suele convertir en un hábito, un placer, por sentir que ese dolor forma parte de ti. (en la versión neurótica, que significa que nuestro ego está utilizándonos).

Hacerte responsable y trascender, implica reconocer cuando estás entrando en ese vacío que te llevará a la experiencia emocional de tensión. Ser consciente del placer que genera tu ego y del dolor que estas sintiendo, te ayudará como guía para salir y darte cuenta cuando estas entrando en la carga del Drama de la situación.

Drama es darle fuerza negativa a lo que ya es negativo. Ahí comienza el sufrimiento. Cuanto más quieres que te quiera tu ex pareja, más hacia el extremo te sitúas, y más dolorosa será la aceptación y salida emocional de la tensión corporal, y más difícil ver la mente, donde todos ellos intervienen en la experiecia que la persona vive.

Al otro extremo le pasa lo mismo. El extremo de la alegría y del disfrute también nos hace saltar con tensión, lo positivo más allá de lo positivo se convierte en dolor. los extremos son dolor.

Acepta que puedes convivir con lo negativo y que no pasa nada, y acepta que hemos venido a completarnos y darnos permiso para reconocer que nuestro disfrute también es parte del proceso.

Aún así,  hay quienes siguen creyendo que disfrutar ocurrirá tras la muerte, y que sentirnos, o más bien expresado, pensar en que nosotros somos culpables y es parte del camino, sufriendo como Jesucristo, es la actitud que debemos tomar.

En mi consciencia, Jesús no pudo desear que fuéramos como el, pues el derecho a la experiencia de la vida, implica el libre albedrío cuando eres alguien igual a los demás, pues reconoces que cada uno somos individuos únicos que formamos parte de una existencia común.

Por tanto, si debe existir el buen deseo ajeno o al menos la neutralidad hacia lo ajeno. Aceptar con impotencia (mirada sufridora), o con consciencia (mirada científica), al final son perspectivas, y si Jesús no deseaba el mal ajeno, quién ideó este patrón que hoy nos sigue situando en una experiencia de vida determinada y concreta,  lo ideó desde su propia experiencia donde sintió placer por sentir e identificar el sufrimiento en el. Hoy esto es mucha carga para personas que buscan otra manera de poder entender y experimentar la vida.

El apego emocional al dolor es una experiencia placentera, y cuando te acostumbras no necesitas cambiarlo, sigues alimentándolo. No es obligatorio cambiar, pero no te quejes o busques que otros sean como tú. Esto está feo, es una falta de respeto al otro. Si lo vives así y no te quejas estupendo, es mi perspectiva. Si te quejas es porque necesitas soltar tensión, como una hoya a presión. Ira, represión emociones de este tipo es lo que hay debajo. La rabia de la impotencia de quién vio a Jesucristo sin preguntarle para enterarse de como sentía, acrecentó posiblemente el dolor, tanto que para no morir o explotar, lo aceptó y se quedó con el gozo de la resaca emocional en el cuerpo del sufrimiento, esa pequeña vibración o llama casi apagada que aún alimenta el alma.

Mi perspectiva basada en mi propia experiencia, es que puedo vivir lo positivo y no pasa nada, y que puedo vivir lo negativo y no pasa nada. Lo único en común es que será una experiencia u otra distinta. Y cuando no te gusta esa experiencia podemos y tenemos que cambiar, y no pasará nada. Trascender es integrar lo negativo y lo positivo, para convertirte en un ser uno con todo. Conviértete en neutro.

Humberto Varas

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