Establecer el Acuerdo antes de la Experiencia

En un mundo inmediato, donde “todo” se quiere ya, observas a los niños como se ponen a comer con sus padres, eligen lo que Si quieren, y rechistan si los padres le dicen que no.

Ellos no saben que es “todo”, de hecho detrás de utilizar la palabra “todo” para construir nuestras frases y lo que queremos decir, no identificamos el detalle de lo que si queremos en realidad. hemos abreviado ir a pensar en determinar que va con nosotros y cual es justo el detalle de lo que queremos para nosotros.

Os voy a facilitar un recurso, que ayudará a que puedas construir un tipo de relación diferente con tus hijos, cuando en ellos el mundo como lo viven es inmediato e individual.

Mi sobrino vino a pedirme un donut de chocolate. Había uno de chocolate y tres que no lo eran, el de chocolate había sido pedido expresamente por mi.

Le dije, – el donut de chocolate es para mi, y puedo compartirlo, ¿Quieres que lo compartamos?. Me dijo que -Si, en su lenguaje aún prematuro.

Le dije, – Si, las reglas son, que como es mio, lo que comparta contigo, lo que te de,  será suficiente para ti, y no se puede rechistar. Mantuve un silencio breve para que pudiera integrarlo, y le dije: Entonces, lo quieres?.

Me dijo, – Si.

En este acto, mi sobrino pudo elegir desde su individualidad, dentro de un marco generado por mi. En mi individualidad, puedes desarrollar la tuya.

Mi sobrino aún con tres años tiene la individualidad tan en él, que arrasa tocando todo alimento en la mesa, sin aún pensar en que existen personas que están junto a él, desconoce aún el concepto de compartir, se ha revelado al orden, control y mando. Esta actitud está en periodo de extinción en la nueva forma de relacionarnos.

Aún hay adultos que viven de este modo, a veces es el dinero, en otras las emociones, en otras los pensamientos y la lógica. En cualquiera de los casos es un aferrarse a algo desde el rechazo a perder algo vital en nuestro interior, ser yo mismo. Ser uno mismo no es ego, es ser uno mismo.

Buscamos elementos a los que aferrarnos, y a veces ese acto lleva a un donut, y a no querer perder algo, y te poco a poco puedes posicionarte en alguien que necesitará seguridad en un futuro, dejando de florecer la propia individualidad.

Llegó el momento de coger los donuts, el fue a coger todo para si, y le dije -No, hemos establecido un acuerdo, siendo suficiente para que se detuviera y dijera que Si, que así era.

Si eres un padre o madre, donde los niños aún no se hacen conscientes de valorar el entorno en el que viven, es posible que le hayas ofrecido sobreprotección para que se desarrollen, anulando su propia capacidad innata de aprendizaje y expansión, se han acostumbrado.

Te animo a que practiques la experiencia, que establezcas un acuerdo previo y te fortalezcas en no ceder, basándote en el acuerdo. Y para el acuerdo es necesario el compromiso de tu hijo, que el quiera lo que tu vas a ofrecerle.

El amor por otro ser humano y por un hijo, es recoger al otro en ti, para que pueda apoyarse, descansar y contar contigo si el te quiere para desarrollarse, no si tu haces el desarrollo por el, y es importante para ello generar el espacio suficiente para que pueda experimentar y aprender en medio de las relaciones personales.

Del mismo modo, la forma que tienen los niños de aprender es convertirse en espejo de sus padres, si le das todo, si le das todo lo que pide, hará lo mismo en su vida, y se enfrentará en su futuro con experiencias similares a las tuyas que te sobrepasaran. De hecho es muy posible que a ti mism@ te canse dar “todo” a otros o a ellos.

Aún no están en edad de comprender, solo aceptan mandatos y los integran en forma de creencias. Las copiaron de ti, y ahora se las llevan para su vida, pero no generaron un aprendizaje de la creencia uniendo la suya propia, tan solo compran tus palabras  las repiten en otros contextos y situaciones venideras, y se llevan la emoción que pusiste entonces cuando la trasladaste.

¿Realmente quieres que sean como tu?. Obsérvate un instante a ti mismo, y decide.

No nos da tiempo a realizar nuestro propio trabajo de crecimiento, y nos enfrentamos a enseñar a otra personita que aparece en nuestra vida. Observa lo diferente que puede hacerse a ti, y que ya es de ti, ya nace diferente, un niño no se hace, nace y va adaptandose a su desarrollo en base a la experiencia que vive con sus padres.

Enamórate de tu hijo por descubrir, que es maravillosamente inteligente ya con tres años, descubre sus capacidades latentes y ya expresadas, te toleran la ira, saben aceptar, adaptarse, revelarse y enfadarse, y decir lo que quieren, y amarte a la vez. Tu hijo puede enseñarte, y tu puedes aprender de él, este es el sino que aún no hemos constatado como una realidad sana y útil para la vida. El proceso es al revés, n dejes de aprender, pues cierras la puerta a tu verdadera herramienta de aprendizaje donde no vive el ego, tu sentido común.

Un fuerte abrazo a todos los padres y madres, y mi eterna valoración a la experiencia y etapas de desarrollo, estrés y sonrisas, diferencias y realidades, que el propio acto de la vida nos trae en el camino.

Lo curioso es que el estrés y los conflictos que nos encontramos en ella, no los generan los niños, ni el propio acto de crear y traer al mundo, los genera el sistema cultural y de creencias que lo acompaña, que se ha convertido en algo rígido, y nuestro desconocimiento de nosotros mismos como individuos, tanto mental, corporal y emocional. Has mirado hacia afuera sin conocer lo de dentro y llevamos tradiciones y generaciones desde la caverna, mirando hacia afuera, entonces lo hicieron para sobrevivir, ahora no es necesario.

“El niño es más inteligente que el adulto, pues aún está conectado con la herramienta principal del ser humano, utiliza el Sentido Común para aprender haciéndose consciente del significado de las vivencias detrás de lo que interpretamos a simple vista.” HVB

El aún no puede interpretar, no ha desarrollado la parte pensante del cerebro, nosotros a partir de los siente años, ya la tenemos desarrollada, cuando  nos hemos situado a vivir en ella, hemos olvidado a nuestro cuerpo, nuestro sentido común, nuestras emociones. Así desde nuestra interpretación, queremos que lo aprenda de manera idéntica, y ellos que aún estan conectados a la fuente universal de la información verdadera de la realidad, están presentes, viven desde otro lugar.

Nuestro reto como personas, como sociedad y como cultura, aún tenemos el reto de integrar ambas herramientas, ambos órganos, la consciencia (cuerpo, emociones, energía) y la mente (racional -relacionar la información-, lingüística -construcción de nuestra expresión-).

Humberto Varas

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