Aprendizaje desde lo Imperfecto, o desde lo Perfecto

“Permitirte vivir la experiencia del directo, te lleva a observar lo imperfecto de ti mism@, te atreves a vivir aquello que no conoces, y es ahí fuera de tu zona de confort donde te llevas el aprendizaje”.

Entre las infinitas maneras de aprender, observemos lo concerniente al aprendizaje cuando queremos ejercerlo desde lo imperfecto, y cuando desde lo perfecto.

Podemos buscar lo mejor, o podemos buscar experimentar nuestras imperfecciones, para cambiarlas y mejorarlas. La cuestión está en si me lo permito.

APRENDER DESDE LO IMPERFECTO:

Nos permite equivocarnos, pues atenderemos sobre aquello que pueda ser negativo o no sea perfecto, desarrollando así la intención de cambio, y el paso a una acción diferente para mejorarnos.

Este estilo de aprendizaje, mejora el propio desempeño, pues desarrolla capacidades y competencias por uno mismo, está en tu propia mano hacerlo. Requiere acción y evitar la costumbre de la comodidad, la que nos acomoda en que nos lo den hecho.

La ventaja se encuentra en que te facilita hacerlo desde la propia experiencia, y este recurso generado de aprendizaje podrás utilizarlo en cualquier otro momento y situación. Es un recurso universal para ti.

Así mismo, aceptas el miedo a meter la pata y equivocarte, recuperando la espontaneidad, ante el nuevo aprendizaje.

Cuando nos decimos que no nos gusta equivocarnos, es el ego el que habla. Flaco favor nos ha hecho el concepto de poner nota a través de los exámenes, generando una tensión que impulsa directamente a la perfección.

No es necesario, el mejor aporte que podemos facilitar a un hijo, un alumno, a quien te acompaña, es facilitarle que se ponga su propia nota, y que decida que quiere mejorar.

 

APRENDER DESDE LO PERFECTO

Quieres lo mejor y que te lo den hecho. En realidad no lo quieres así, sólo que te has acostumbrado, desde pequeños nos lo dan hecho, incluso lo que tenemos que concluir sobre las situaciones, conceptos y cosas, y a eso se le llama aprendizaje. En este modelo tu no aprendes, tu copias y aprendes a utilizar y pensar sobre las cosas en base a algo deducido por otros. Hemos perdido el discernimiento, sólo la práctica pues la capacidad siempre está latente y activa, bien consciente o inconsciente.  El inconsciente es el cubo de basura, ahí va todo lo que eludes de hacerte consciente, y sin embargo juega también en la realidad, pues lo visitamos cada instante.

Sumas ese copiar a tu conocimiento y lo practicas a tu aire, y cuando lo haces, cuando lo vives desde la experiencia obtienes el verdadero aprendizaje, discurres sobre lo vivido. Cuando no encaja en lo que te dijeron, frustración. Quienes la evitan, se inventan que encaja, suman algo que les hace decir, que si es correcto. Quienes la aceptan, dejan abierta la puerta a seguir aprendiendo.

Aprender desde lo perfecto, encuentra lo positivo, y replicar aquello que has conocido en tu vida y a tu ritmo. No necesitas la experiencia primero, el conocimiento está antes, la teoría, el marco de relación entre los pasos a realizar y el conocimiento del proceso, y sirve para prever, lo que nos da a seres humanos en continuo control, un control que acaba en la exigencia.

“Sin experiencia, hay aprendizaje mental. Con experiencia hay aprendizaje vivencial. 
 Hemos de unir ambos”

Algunas Preguntas y Respuestas:

Desde lo imperfecto mejoras, y te lo permites vivir cuando:

1.    Aceptas que puedes sostener los errores y sus consecuencias.

2.    La curiosidad te invade por generar y observar algo nuevo por ti mismo, lo nuevo y propio te lleva al interés por al aprendizaje.

En el primero es necesario sostener el dolor, y aprender a quitarle importancia al sufrimiento, es mental. En el segundo es necesario decidir construir una versión mejorada de uno mismo. En la alternancia está el secreto.

¿Qué es lo perfecto?. No existe.
¿Qué es lo imperfecto?. Es un juicio que decido realizar sobre algo concreto de la realidad ocurrente.

Mensaje personal:

“Cuando miras la realidad tal como es permitiéndote que sea imperfecta, poco a poco cambias tu observador, comienzas a observar la belleza en si misma antes oculta, de repente valoras lo que es, sacándolo del diccionario social y tradicional. No existe una escala de valores perfecta, es parte del alimento que le damos al ego, y justo cuando sales de él, estas sólo como individuo frente a la verdadera realidad, y en ese momento es cuando puedes relacionarte desde tu verdadero Ser”.

 

Humberto Varas
www.humbertovaras.com
Máster Coach Integral.

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